Viernes, 20 de julio de 2007
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Oportunidad única en tierras jienenses
La gira europea de Jerry Marotta, Guillermo Cides y Pepe Bao pasó por Úbeda Batería, stickista y bajista dieron forma a un recital que rebosó genialidad y virtuosismo
Oportunidad única en tierras jienenses
TRÍO SINGULAR. Pepe Bao y Guillermo Cides, con Jerry Marotta asomando al fondo.
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RECTA FINAL
F Apoteosis: Fue todo un espectáculo que llegó al clímax con una bulería de Pepe Bao tocando el bajo con el vaso de un chupito, y con un sólo final de Guillermo Cides, quien fue secuenciando punteos que se añadían a una base repetida automáticamente hasta sonar como una orquesta completa.

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FUE realmente asombroso, una oportunidad de lujo en tierras jiennenses. El singular trío formado por Jerry Marotta, Guillermo Cides y Pepe Bao ofreció en Úbeda uno de los 22 conciertos incluidos en su gira que pasará en los próximos meses por España, Italia, Suiza y Francia (donde participará en el reconocido Festival de Jazz de Juan Les Pins). Se desarrolló en la Sala Fogo, el único local de la ciudad Patrimonio de la Humanidad que puede presumir de una programación habitual de conciertos. Y además fue el único recital previsto por este trío de ases en Andalucía.

Si lo dicho no basta para dar una idea de la excepcionalidad de esta cita que tuvo lugar en la noche del pasado miércoles, es el momento de hablar de cada uno de los protagonistas de esta aventura musical. Jerry Marotta es uno de los baterías más reconocidos y solicitados por sus compañeros de profesión. No en vano, ha compartido grabaciones y giras, entre otros muchos, con Paul McCartney, Tears for Fears, King Crimson, Sheryl Crowe, Sean Lennon, Suzanne Vega o, sobre todo, Peter Gabriel, con quien recorrió el mundo durante diez años. Es cantante, productor y arreglista, y ha compuesto y grabado música para incontables películas y para una larga lista de artistas, poniendo su propio sello en la industria musical.

Con respecto a Guillermo Cides, es considerado el mejor stickista del mundo. En realidad, es uno de los pocos ejecutantes del chapman stick, un revolucionario instrumento de diez cuerdas que combina bajos y guitarra y permite al músico sonar como un verdadero hombre orquesta. Cides, argentino afincado en Barcelona, ha compartido escenario con artistas y grupos de la talla de Emmerson, Lake & Palmer, Rick Wakeman (Yes), Jethro Tull o Roger Hodgson (Supertramp). Tiene editados tres discos como solista, es pionero en el mundo de las diez cuerdas y dirige Stick Center, una organización virtual que promociona artistas de este instrumento (www.stickcenter.com).

El tercero, invitado

Y finalmente, el respetado y popular Pepe Bao, que se une a los dos anteriores en algunos de los conciertos de España como ocurrió el miércoles, es un bajista de raza, un virtuoso de las cuatro cuerdas que formó parte del grupo O'Funkillo y actualmente se le puede ver junto a Raimundo Amador o Medina Azahara.

Hechas las presentaciones, ha llegado el momento de hablar del concierto, aunque dicho lo dicho es fácil hacerse una idea de lo que sonó entre los muros de la Sala Fogo, un vendaval melódico que pasó por los terrenos del rock, el jazz, el funk y el new age. Marotta demostró que la batería no sólo está para marcar el ritmo y dio una buena muestra de su estilo étnico, intercultural, abierto a todo tipo de fusiones. Además, en un par de temas se lució como vocalista cargado de matices.

Imposible de superar

Guillermo Cides le sacó todo el jugo a su stick. A base de pulsar las cuerdas duplicó las posibilidades que da una guitarra al uso, y al ritmo vertiginoso de los dedos de sus dos manos le añadió casi por igual un continuo manejo con los pies de pedales y efectos. E incluso hizo sonar las cuerdas con un pequeño golpeador y con un arco de violín, llegando también a utilizar el stick como steel guitar sobre las rodillas al más puro estilo country. Tocó de todas las formas posibles, créanme. A medio concierto a nadie le hubiera sorprendido ya que se embocara el stick y comenzara a soplar por el mástil convirtiéndolo en un instrumento de viento. Era la única opción de superar tanto derroche de técnica y tantas posibilidades. Algo más completo es imposible.

Irrepetible

Y Pepe Bao hizo ver que el bajo no es un instrumento menor, ascendiéndolo a la categoría de guitarra a base de rápidos deslizamientos por el mástil que hacían pensar que en cualquier momento podía salir humo. En definitiva, tres músicos que han unido sus fuerzas para hacer algo único, irrepetible, digno de ver y escuchar. Tres patas para un banco. Así es imposible que quede cojo.

 
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