| El mejor stickista del mundo |
| 14.10(Bs As. Enviado Especial) El ex King Crimson Trey Gunn pasó por Argentina. Una performance multimedia que superó los límites de la realidad. por Fabián Spampinato |
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Miércoles
12, Capital Federal. A pocas cuadras de la popular y artística avenida
Corrientes y su cruce con el Obelisco nos espera una noche
sorprendente. Para pocos. Y esto Para pocos. Y esto sucede (o pasa) en
esa Buenos Aires que creemos motivada únicamente por “el evento de la
gaseosa y que convoca a decenas de miles”. Pero, por suerte, hay
espacios para el arte.
ND Ateneo. No más de 300 personas. 21 hs. Y el stick y su hijo es el protagonista principal.
Concurrimos al show de Trey Gunn y Joe Mendelsson, quienes conforman el
proyecto Quodia y se llegaron a Argentina con su obra conceptual “The
Arrow”, que consta de 7 capítulos y que incluye música –obviamente-,
imágenes –deslumantes, abstractas, hipnóticas-, palabras y sonidos.
El argentino Guillermo Cides obró de anfitrión, a pesar de estar
radicado en Barcelona desde hace unos 7 años y lo hizo con una
formación atípica para quienes lo conocemos de sus performances
solistas en nuestro pais y en particular en Mar del Plata. El nombrado
por el mismísimo Trey Gunn como “el mejor stickista del mundo” regresó
luego de 18 meses conformando su nuevo trio “Elektric Consort”, a
quienes esporádicamente se les suma la americana Linda Cushma (del trio
Oxygene 8) en stick, percusión y voces.
Cides fue notoriamente perjudicado por un sonido escaso y unas luces
fijas, pero así y todo lo que nos llegó del escenario fue conmovedor.
Sobre todo por su afán de darnos en grandes dosis lo que él insiste en
llamar “Nuevas Músicas”. Unas 6 piezas en total, algunas de ellas
compuestas por él, alternando con melodías clásicas del siglo XVI, una
versión de Libertango de Piazzolla y un tema de la mismísima Linda (que
cerró como habitualmente hace el stickista: con el loop sonando aun sin
los músicos en el escenario) fueron suficientes para conocer lo nuevo
de esta banda, formada –además de Guillermo Cides- por el otro
argentino Pablo Ben Dov en batería y el barcelonés Adriá Gandía quien
tuvo la audacia de rescatar un centenario instrumento llamado “zanfona”
en España (gurdy-hurdy en su versión inglesa) que se ejecuta girando
una manivela con la mano derecha y ejecutando teclas con la izquierda y
cuyo sonido es similar a un violín y fue creado ¡¡¡en el siglo XII !!!.
Un rápido desarme del escenario, y ahí estaban Quodia. Trey Gunn (ex
King Crimson) en warr guitar (un instrumento que le debe bastante a su
antecesor, el stick) y Joe Mendelsson en teclados, pads manuales y fxs.
Más 2 ordenadores que disparan las imágenes que van ilustrando los
relatos que Trey Gunn mientras ejecuta partes imposibles desde ese aun
más imposible instrumento nos va diciendo. Es decir: la música y las
imágenes tienen letras, pero éstas no son cantadas, si no contadas.
Según palabras de este Texano “Quodia es un trabajo multimedia que
combina video proyección, una trama argumental y música en un simple y
elegante camino que busca crear niveles de participación con la
audiencia y en la que dará unas extrañas sensaciones.”
Y realmente la apuesta de este dúo es digna del aplauso: 80 minutos
ininterrumpidos en los que Gunn sin ningún apuntador nos va diciendo
las 7 partes de “The Arrow” tocando magistralmente, haciendo efectos,
secundado por Mendelsson quien no cesa de sostener con sus teclados y
sus samplers la estructura sonora de la obra. Obviamente, recién al
finalizar el séptimo y último capítulo pudimos pararnos a aplaudir la
puesta (a-puesta) de quien dejó la seguridad de King Crimson, la
masividad de estadios con miles de personas (la banda de Robert Fripp
no baja de los 5.000 asistentes por show en Europa y Japón) para
dedicarse a recorrer el mundo, a veces sin cobrar, para mostrar este
original trabajo.
Ahí estuvimos nosotros. Y, aunque te parezca inverosímil, también Pipo
Cippolatti y Martín Gutierrez Millán (el batero de Árbol) quienes no se
dejaron tentar por el magnetismo mediático del “Festival monstruo” y
fueron a disfrutar... de 2 monstruos en otro escenario -menos soberbio-
para desarrollar una música altamente soberbia. Que las bebidas
gaseosas sigan sus batallas. Nosotros salimos borrachos igual.
Fabián Spampinato
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